Planta de Reciclado de botellas PET, Cabelma Pet

La planta se sitúa en Tigre,  en un lote de 32000 m2, con una pendiente considerable y con doble frente, uno hacia la Av. Constituyentes que representa el punto más alto del terreno y otro hacia la calle Arévalo cuyo nivel llega a descender hasta 8m.


El proyecto arquitectónico se define a partir de características y condiciones muy específicas de éste proceso de reciclado y de singularidades propias del terreno.


La planta se desarrolla en tres niveles bien definidos (alto, medio y bajo), aprovechando la pendiente del lote, para poder así separar las etapas del proceso. En el nivel más bajo se encuentra el almacenamiento de botellas (materia prima). En el nivel medio se ubican las líneas producción en un gran volumen contenedor, el volumen de oficinas y laboratorio y la playa de expedición del producto final. El estacionamiento vehicular, la portería y los vestuarios se ubican en el nivel más alto y configura el acceso peatonal, desde el cual se visualizan las oficinas, el laboratorio y la expedición del producto terminado exhibiéndose como los elementos representativos de la calidad que la empresa significa.


Otro aspecto fundamental del proyecto es la capacidad de aumentar la producción. Se trabaja en un Layout que sea capaz de cuadriplicar sus líneas, con la misma superficie construida, para lo que se dispuso la maquinaria de la primera fase contemplando las sucesivas posibilidades de crecimiento. Con la misma dinámica se desarrolla la capacidad de aumentar el almacenamiento y ampliar el edificio de oficinas existente.


El proceso exige también un cuidadoso estudio de las circulaciones. Se plantea el ingreso de todos los camiones desde la calle de Arévalo y se separan los de materia prima de los que retiran el producto final, por ser de condiciones sanitarias totalmente diferentes. Todo ingreso de personal, visitas y proveedores se realiza desde el nivel alto.


A futuro, con la ampliación de las oficinas en un segundo piso, se prevé un recorrido para visitas desde el acceso, pasando por la planta hasta la playa de materia prima, a través de una pasarela elevada desde la cual se puede observar todo el proceso sin nunca transitar por las zonas operativas.


Para la ejecución de la obra se busca minimizar los tiempos y mostrar una imagen industrial sobria, con un sistema industrializado de fabricación y montaje. Se realiza la nave principal con una estructura metálica de alma llena que toma luces de hasta 48m, y con cerramientos en chapa prepintada. El volumen de oficinas, laboratorio y baños de planta se materializa en mampostería, hormigón y losetas, con grandes ventanales hacia el paisaje de la barranca y el acceso tratándose, en este caso, de un programa y una escala diferente. Las diferencias entre terrenos contiguos, niveles proyectados y rampas son resueltas con un diseño topográfico que finalmente otorga un rasgo totalmente distintivo al proyecto.

 


Memoria de los autores.


Arq. Jaime Butler / Arq. Nahuel Elias  / Arq. Pablo Van Lierde

mail: arqnahuelelias@gmail.com

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